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Alerta sobre la salud mental en Puerto Rico
Published Wednesday, July 31, 2019 5:00 am
by Yashira M. Brito, MPSY

Alerta sobre la salud mental en Puerto Rico

Agosto se reconoce como el “Mes de la prevención del suicidio” y, aunque es un tema del que se debe hablar a diario, es acertado tener un mes durante el año donde el mensaje educativo y preventivo sea difundido con más rigurosidad. Y es que los trastornos mentales deben ser tomados como una verdadera prioridad. Más aún cuando el caso más reciente se reportó este pasado doming0 en el pueblo de Camuy, cuando una mujer de 94 años decidió privarse de la vida.

El suicidio es un problema de salud pública que representa la tercera causa de muertes violentas en Puerto Rico, acorde con estadísticas policiacas. Y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “anualmente más de 800,000 personas se quitan la vida y muchas más intentarán hacerlo”.

Los problemas de salud mental que detonan en suicidio son tragedias que afectan las familias, comunidades y países, y tiene efectos duraderos para los allegados del suicida. Y con toda razón. Cada caso es alarmante y su incremento aún más, puesto que deja ver cómo se encuentra la salud mental de nuestros ciudadanos.

 

Algunas circunstancias que detonan en situaciones lamentables como las reseñadas por los medios en los últimos días son el estrés, la discriminación, un sentido de aislamiento, el abuso, la violencia y las relaciones conflictivas. Mientras que entre los factores de riesgo a nivel individual se destacan los intentos de suicidio previos, trastornos mentales, consumo nocivo de alcohol, pérdidas, problemas financieros, dolores crónicos y antecedentes familiares de suicidio.

Para cada una de estas causas existen en Puerto Rico servicios hospitalarios, psicólogos, psiquiatras, consejería, etc. Sin embargo, los casos recientes incitan a preguntarse: ¿en qué estamos fallando?

Si reflexionamos un poco, entre los factores asociados con el sistema de salud y con la sociedad en general sobresalen las dificultades para obtener acceso a la atención de salud y recibir la asistencia necesaria, la fácil disponibilidad de los medios utilizables para llevar a cabo el terrible acto (suicidarse) y la estigmatización de quienes buscan ayuda por comportamientos suicidas o por problemas de salud mental y de consumo de sustancias psicoactivas.

 

No cabe duda que se deben crear más servicios de orientación, revisar y estructurar planes efectivos para trabajar con el tema del suicidio tanto para su prevención y vigilancia, como para reducir el estigma y concienciar al pueblo. Pues debemos recordar que cambios individuales crean cambios colectivos. De la misma manera, se debe capacitar personal de la salud, educadores, policías, entre otros, para manejar situaciones de riesgo.

La OMS señala que “el bienestar mental es un componente fundamental de la definición de salud” y que “la buena salud mental hace posible que las personas materialicen su potencial, superen el estrés normal de vida, trabajen de forma productiva y hagan aportaciones a su comunidad”, lo que podemos lograr si todos ponemos un granito de arena.