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Afectados los pacientes con nuevo contrato de Abarca
Deberán cambiar de farmacia si esta no renovó con el PBM, lo que preocupa sobre todo a los adultos mayores
Published Saturday, April 6, 2019 5:00 am
by Marian Díaz

Por El Nuevo Día

“Ay nena, todavía me da sentimiento. Esa ha sido mi farmacia y la de mi esposo por muchos años. Con o sin dinero, el farmacéutico nos dice ‘llévense el medicamento, si pueden pagar ahora bien, si no lo pagan después’. Yo los siento como si fueran mi familia”, expresó Carmen Marzán, enfermera retirada, sobre la farmacia El Apotecario, en Ponce.

A partir de este mes Marzán ya no podrá comprar sus medicinas en El Apotecario, situación que le provoca llanto y preocupación, pues por su condición de salud, ingiere 10 pastillas diarias y su esposo otras tantas. “No he decidido todavía a cuál voy a ir… hace años tuve dos experiencias negativas en una de las farmacias de cadena. No sé qué voy a hacer”, lamentó.

El Apotecario fue una de las farmacias que no renovó este año el contrato con Abarca, principal administrador de beneficios de farmacia (PBM) en la isla, el cual le da servicio a patronos y aseguradoras como Triple S (excepto la parte del plan Vital), First Medical, Evertec y PROSSAM, entre otros.

Ricardo Cintrón es farmacéutico hace 30 años y dueño de El Apotecario. Siempre ha aceptado los principales planes médicos y tenido contratos con los PBM -incluyendo Abarca-, ya que casi el 90% del ingreso en su farmacia proviene de algún plan médico, pues son pocos los clientes que no tienen seguro de farmacia.

“El recorte que hicieron en nuestro margen de ganancias es lo que me impulsó a no renovar con Abarca. Me iban a quitar 75% del ingreso en el despacho de medicamentos para 90 días en Medicare en la red preferida. Se fueron muy por encima de los demás PBM en los recortes”, dijo Cintrón, quien señaló que el nuevo contrato tiene también otras penalidades contra las farmacias.

Más de una tercera parte de los pacientes de Medicare de El Apotecario piden el despacho a 90 días, y ahora no podrá servirles a la mayoría de ellos. “Espero un golpe de 20% en el volumen de ingresos y de recetas”, estimó el farmacéutico. Como con Abarca iba a ver menguada su ganancia, dijo que prefiere enfocar sus esfuerzos en atender mejor al cliente para ganar fidelidad, reforzar los servicios de ‘compounding’ y entrega, y mejorar la variedad de productos no recetados.

La preocupación de las farmacias con el contrato de Abarca es tal que motivó que Coopharma y la Asociación de Farmacias de Comunidad radicaran querellas en la Oficina de Asuntos Monopolísticos en el Departamento de Justicia en octubre pasado. La investigación no ha concluido.

“El asunto y argumentos son de mucha seriedad que, por encontrarse bajo investigación, no debemos hacer expresiones”, respondió Denise Maldonado, secretaria auxiliar de la Oficina de Asuntos Monopolísicos de Justicia, cuando este diario preguntó por el estatus de las querellas.