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Pasos de adelanto en la amplia agenda tributaria
Published Thursday, November 15, 2018
by El Nuevo Día

Por El Nuevo Día

La provisión de un crédito por trabajo, contenido en el Código de Rentas Internas recién aprobado en la legislatura, provee un meritorio estímulo a la productividad que Puerto Rico necesita.

Sin embargo, sobre la mesa de la discusión contributiva quedan grandes interrogantes, así como importantes asuntos pendientes. Es preciso solucionarlos para que la isla pueda contar con un marco tributario que realmente atraiga la inversión, fomente la actividad empresarial y reduzca su infame brecha de desigualdad.

El proyecto acierta al otorgar un crédito que propicia que más gente se incorpore al mercado laboral formal. El objetivo es ampliar la base contributiva y fomentar el trabajo, en lugar de la dependencia.

Preocupa, no obstante, que no estén claramente identificadas las fuentes de ingreso que aseguren que el nuevo Código se alinea al plan fiscal y a su meta de no afectar las proyecciones de recaudos. Este requisito de sana administración, exigido por la Junta de Supervisión Fiscal, está atado al balance presupuestario.

El proyecto reduce las aportaciones tributarias de individuos y corporaciones. Pero está lejos de otorgar alivios contributivos significativos que aprovechen el esperado crecimiento de la economía resultante de la entrada de ayudas federales para la recuperación.

En el caso de las aportaciones corporativas, se mantiene el riesgo de que la isla pierda competitividad con tasas que quedan muy por encima de las que otorgan los estados en virtud de la reforma contributiva federal que entró en vigor meses atrás.

También, mantiene impuestos confiscatorios, como las tributaciones por inventario y por propiedad mueble, que penalizan la inversión y encarecen los costos de operación. Recordemos, además, que la emergencia ciclónica del año pasado demostró la conveniencia de facilitar que la isla cuente con provisiones en inventario que le permitan enfrentar desastres sin mayores carencias.

Por otro lado, resulta encomiable que el proyecto aspire a proveer mayores mecanismos para fiscalizar y disuadir la evasión de forma efectiva. El resultado positivo de los cambios que se establezcan dependerá de cómo la fiscalización se ejecute.

Está por verse la respuesta de la Junta de Supervisión, si el gobernador Ricardo Rosselló cumple su intención de convertir el nuevo código en ley. En particular, si la propuesta legalización de las máquinas tragamonedas pasa el cedazo del organismo.

Resultan válidas las inquietudes de la industria hotelera de que la medida