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Nuestro país, ¿es viable?
Tribuna Invitada
Published Saturday, July 14, 2018 12:00 pm
by Gustavo Vélez

Por El Nuevo Día

Recientemente, tuve la oportunidad de ser entrevistado por el periodista Benjamin Torres Gotay para su “podcast” en El Nuevo Día. La agenda de tópicos fue variada, desde la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) hasta los retos económicos de Puerto Rico a largo plazo. Al final, en un momento intenso durante la entrevista, a preguntas de Torres Gotay sobre la aparente incapacidad de la ley Promesa para resolver la grave crisis fiscal y económica de la isla, hice un planteamiento sobre la viabilidad de Puerto Rico a largo plazo.

Expuse como una hipótesis la posibilidad de que la isla enfrente un escenario de inviabilidad económica si en efecto no se logran implementar las profundas transformaciones que demanda la actual coyuntura. Este comentario ha levantado un debate en las redes sociales que amerita ser explicado, e intento hacerlo en esta columna. De entrada, reitero que sí creo en que Puerto Rico aún es viable, pero requiere de unas decisiones fundamentales que hay que tomar a la mayor brevedad posible.

La viabilidad de una economía está asociada a su capacidad para generar unos niveles aceptables de producción, riqueza, oportunidades y calidad de vida para su población. Para lograr esto, es indispensable que existan unas condiciones específicas, como por ejemplo, un nivel aceptable de población, capital humano diestro y cualificado, un marco institucional claro y estable, un clima favorable para la creación de capital y la generación de riqueza, un gobierno funcional y transparente así como que exista una estabilidad macroeconómica y financiera.

 

En el plano social, la viabilidad económica a largo plazo de una nación también requiere de que exista un entendido entre los componentes de la sociedad, que permita el funcionamiento óptimo de las instituciones y los demás componentes dentro del orden social. La ausencia de uno o de varios de las condiciones anteriormente mencionadas pueden afectar la viabilidad de cualquier economía y crear una condición permanente de estancamiento, algo que han enfrentado algunos países.

En nuestro hemisferio, tenemos el caso de la vecina Haití, que por una diversidad de factores ha caído en un estancamiento económico y social permanente. El terremoto de 2010 marcó un ciclo de desgracias que le han impedido encontrar la ruta del desarrollo. También tenemos el caso extremo de Venezuela, otro ejemplo de cómo una nación que posee unas de las mayores reservas de petróleo en el mundo ha colapsado económicamente por una mala gobernanza y la implementación de políticas populistas