EVENTS CALENDAR

Recent News

¿Puede la Junta Fiscal hacer valer su ultimátum?
El temor a la antipatía del pueblo, la afinidad con el gobierno y el desconocimiento de la administración inciden en tomar medidas correctivas
Published Wednesday, December 5, 2018
by Joanisabel González
la Junta, Christian Sobrino Vega, dijo a El Nuevo Día que, si el Ejecutivo no cumple con Promesa, ello es hechura del ente fiscal. Esto, porque el organismo federal hizo recortes “dramáticos” a los presupuestos de la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) y el Departamento de Hacienda.

Este diario supo que la reacción de Sobrino Vega produjo malestar en la JSF. Pero el organismo indicó ayer que no ofrecería comentarios adicionales sobre el tema.

No es la primera vez que la JSF dice a Rosselló Nevares que incumple con Promesa. Antes, lo hizo para indicarle que no publicaba los informes de pagos en pensiones y para requerir los reportes acerca de las concesiones contributivas que ofrece el gobierno. El Ejecutivo cumplió con tales requisitos posteriormente.

Mientras, la JSF hizo exigencias de información similares acerca de los gastos en la Legislatura y el número de empleados, así como los niveles de asistencia sin lograr respuesta alguna.

Las razones para no actuar

Para Mudd, la trayectoria de la JSF denota una actitud de leniencia hacia el gobierno. No es hasta que se cuestionan las gestiones de la Junta, como sucedió el pasado lunes cuando se discutía la constitucionalidad de Promesa en Boston, que el organismo aparenta firmeza, agregó el abogado.

Según Negrón Portillo, para bien o para mal, la renuencia de la JSF puede estar motivada por diversos factores.

“Aquí, hay un poco de juego de solidaridad entre algunos miembros de la Junta y Rosselló”, dijo Negrón Portillo.

Señaló que la dinámica que prevalece entre la JSF y el Ejecutivo es similar a la que se desarrolla en otros asuntos del país, donde partes que tienen alguna relación evitan “ponerse presión”.

Para Negrón Portillo, lo sorprendente es que, luego de la debacle fiscal, continúen aprobándose leyes sin examinar su impacto al erario.

En ese sentido, el perito en administración pública sostuvo que, se esté o no de acuerdo con los planes fiscales certificados por la JSF, las diferencias sin consecuencias solo prolongan la existencia del organismo con poderes por encima del gobierno electo de la isla.

Otro factor que también parece incidir en la inacción de la JSF y la renuencia del gobierno a ejecutar, a juicio de Negrón Portillo, son las dudas que prevalecen sobre las proyecciones financieras en los planes fiscales y sobre el verdadero alcance de las soluciones propuestas.

“Lo que queda ampliamente manifiesto es la incapacidad que hay para tomar decisiones, hay un desconocimiento de lo que es gerencia y administración pública... Por eso, seguimos en esto”, puntualizó el académico.