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Drástico giro en asignación del presupuesto
Basado en un modelo por desempeño, las agencias deberán cumplir con métricas más estrictas para dar mayor transparencia al gasto del dinero de todos los puertorriqueños El mandatario promete un cambio en el manejo de las finanzas públicas para otorg
Published Monday, March 11, 2019 5:00 am
by Joanisabel González
Por El Nuevo Día

A partir de julio, Puerto Rico tendrá un proceso de presupuesto que dará a la gente la oportunidad de saber con más precisión en qué se gasta cada dólar que paga en impuestos, aseguró el gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

Luego de un año de trabajo por parte de la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal (Aafaf) y de la Oficina de Planificación Estratégica de La Fortaleza, el mandatario presentará las próximas semanas un presupuesto con proyecciones a tres años, que asignará fondos a agencias y programas, y exigirá a estos cumplir con métricas específicas, lo que en el argot técnico se conoce como presupuestos basados en desempeño.

La adopción de este modelo presupuestario no se ha consultado con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), admitió el mandatario en entrevista con El Nuevo Día.

No obstante, tanto Rosselló Nevares como el jefe de la Aafaf, Christian Sobrino Vega, aseguraron que esta nueva metodología es compatible con las aspiraciones de transparencia en el gasto público de los integrantes de la JSF y es cónsona con el mandato de disciplina fiscal que estableció la ley federal Promesa.

“Esto es un cambio dramático de lo que se ha llevado a cabo”, dijo Rosselló Nevares, al señalar que el proceso en curso proveerá “una visibilidad sin precedentes” en torno a cómo las distintas agencias del gobierno utilizan los fondos que reciben.

Hasta ahora -y aunque por años, legisladores y oficiales del gobierno alardeaban de haber adoptado las mejores prácticas para asegurar el uso de los fondos públicos y una gestión balanceada entre los ingresos y gastos-, el proceso de presupuesto de Puerto Rico se ha caracterizado por asignar recursos a tres grandes partidas: gastos de nómina, gastos no relacionados con nómina y mejoras capitales, explicó Sobrino.

Pero, según Rosselló Nevares, “en ese ejercicio de cajitas”, no podía establecerse si el dinero asignado se utilizó para proveer servicios adecuados a la ciudadanía o si pudo cumplirse