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Los boricuas en Singapur ayudan a la isla tras el huracán María
Unas cinco organizaciones sin fines de lucro se beneficiaron de los suministros que recolectaron
Published Friday, July 20, 2018 7:00 am
by José Orlando Delgado Rivera

Por el Nuevo Día

En Singapur residen algunas 50 familias boricuas (horizontal-x3)

En Singapur residen algunas 50 familias boricuas. (Suministrada)

Alrededor de 18,000 kilómetros separan de Puerto Rico a las casi 50 familias boricuas que residen en Singapur. Sin embargo, durante el paso del huracán María esa distancia se acentúo y desde el otro lado del mundo por primera vez se sintieron completamente aislados de su país.

Aunque la ansiedad, el temor y la tristeza invadieron sus días, los puertorriqueños en tierra singapurense no se quedaron cruzados de mano y ayudaron desde el sur asiático a levantar a su isla.

“Yo no lloraba en la oficina por obra y gracia, pero yo se lo dije a mi jefe: si me ves llorando déjame, es porque hay mucho dolor”, afirmó Helen Rosario, natural de Cayey y quien vive en Singapur hace dos años junto a su esposo Peter Rodríguez, de Río Piedras, y sus dos hijas.

Rosario y Rodríguez, ambos ingenieros, son graduados de la Universidad de Puerto Rico (UPR), recinto de Mayagüez y se establecieron en Singapur por sus trabajos. Rosario labora para la empresa de bienes raíces CBRE y Rodríguez se desempeña como director de planta en Amgen Singapur.

Ambos vivieron de cerca la pesadilla de estar lejos de su patria durante el huracán. La incomunicación fue el principal problema que se encontraron tras el paso de María por la isla. 

“Llegábamos a la casa a conectarnos a la radio online, a ver los tuits sobre lo que estaba pasando. En la noche era que podíamos comunicarnos con Puerto Rico porque por el día había que trabajar y mantener la compostura”, dijo Rodríguez.

Una vez comenzaron a relucir las primeras imágenes del Puerto Rico post María, la diáspora boricua en Singapur se activó.

Así fue que la pareja recibió la llamada de Yamile Lama Bonilla, otra boricua que hace seis años reside en Singapur.

Al grupo también se unió el ingeniero puertorriqueño Luis Sierra Placeres, natural de Naguabo, y quien desde el 2015 trabaja en la farmacéutica Merck de este país que se ha convertido en su hogar y el de su esposa.